Indicaciones
Ciencia para una Mejor Vida
Nuestra piel desempeña numerosas funciones: nos protege contra las influencias externas y sirve como contacto con el mundo exterior. Por lo tanto, los trastornos de la piel pueden reducir considerablemente la calidad de vida de los afectados y requieren de un tratamiento efectivo. Intendis se está concentrando en el desarrollo y comercialización de nuevos productos dermatológicos con la intención de mejorar continuamente el tratamiento de los trastornos de la piel.
Acné
En el acné, las influencias hormonales pueden causar una sobreproducción de sebo que lleva a que se obstruyan los poros de la piel. Este cambio de condiciones alrededor del área capilar/ de la glándula sebácea puede conducir a un aumento significativo de ciertas bacterias, que a su vez pueden causar cambios inflamatorios de la piel. Además del tratamiento del acné ligero a moderado utilizando una aplicación externa de ácido azelaico, la terapia para las formas más severas del acné puede requerir un tratamiento sistemático (oral).
Eccema
El eccema se describe como una enfermedad inflamatoria de la piel, que puede surgir como una reacción a numerosos estímulos. Hasta un 18% de la población se ve afectada por este trastorno de la piel, que es provocado por causas a menudo desconocidas. Por lo tanto, el diagnóstico y la terapia representan un gran reto.
Psoriasis
Como con cualquier otro órgano, la piel humana depende de una interacción organizada de manera precisa de las sustancias neurotransmisoras. En el caso de la psoriasis, esta interacción ha sido perturbada en gran medida. Provocada por una serie de señales internas, factores externos y estimulada todavía más por las células inmunes, las células superiores de la piel se reproducen a hasta siete veces la tasa normal. La introducción del calcipotriol, una sustancia similar a la vitamina D3 natural, ha revolucionado el tratamiento de la psoriasis. Trabaja restableciendo el orden en la reproducción sobreestimulada de las células de la piel.
Micosis
Las infecciones micóticas superficiales de la piel son comunes y omnipresentes, afectando a millones de personas en el mundo, sin importar el tipo de piel y el grupo de edades. Los síntomas principales son comezón, ardor y enrojecimiento. Crucial para el éxito durante el tratamiento es el cumplimiento por parte del paciente, el cual declina a una mayor duración de la terapia. Por lo tanto, el rápido inicio de la acción juega un papel importante en el tratamiento de la micosis. Frecuentemente se prescriben imidazoles para las infecciones micóticas superficiales, ya que poseen una eficacia antimicótica largamente establecida y un amplio espectro de actividad antimicrobiana. Además, el uso de un agente antimicótico, como el imidazol, en combinación con un corticosteroide tópico tiene la ventaja de promover una remisión más rápida de la inflamación y alivio del ardor, como resultado de las propiedades antiinflamatorias del corticosteroide.

